Vimos unas previsiones de olas muy buenas para “El Qemao” Lanzarote y no lo pensamos dos veces. Compramos los pasajes y aperecimos allí. El viento estaba perfecto era un día clásico, en el primer baño del viaje después de solo haber cogido 4 – 5 olas en una caída desafortunada saliendo de una ola me disloque el hombro.



Es una de las lesiones más dolorosas que he tenido nunca. Con ayuda de la gente de allí conseguí salir del agua, después de estar una hora con el hombro fuera llego la ambulancia para llevarme al hospital y que me colocaran el hombro… ya se pueden imaginar como me sentí al aparecer al día siguiente por la playa y ver que el mar seguía épico sabiendo que me tocaba quedarme mirando todo el día como todo el mundo se hacía tubos.

Quiero agradecer a toda la gente que estaba aquel día en la playa por ayudarme me trataron muy bien de verdad que lo agradezco.

Ahora toca rehabilitarlo para volver al 100% pronto y empezar 2019 con buen pie.